Las velocidades a las que se mueve el mundo de la
tecnología son tan vertiginosas que apenas tenemos tiempo para
adaptarnos a las novedades existentes. Apenas tenemos lo último en
nuestras manos, ya hay algo que lo sustituirá en un futuro próximo en
los bancos de desarrollo de los fabricantes. Lo mismo sucede con este
nuevo procesador de Qualcomm, que, a pesar de tener ya siete posibles
candidatos para montarlo, podría dar pie a una carrera interna en cada
fabricante en la que sería muy fácil atropellarse. Os contamos nuestras
impresiones en este post.
Que a día de hoy la tecnología en general y los dispositivos móviles en
particular se mueven a velocidades vertiginosas está a la vista de
todos. Apenas ha salido la nueva generación de terminales, los
fabricantes ya están gestando la siguiente.
En mi opinión, ya no sólo las marcas que están pugnando por copar toda la cuota de mercado que les sea posible tienen la culpa, sino que además los fabricantes de hardware están acelerando mucho el proceso de desarrollo de dispositivos entre generaciones. Tanto es así, que el fabricante con más peso en el mundo de los chipsets móviles ya tendría su procesador de gama más alta listo para el asalto de los topes de gama de las marcas a finales de año.
No creo que sea exagerado tratar a los fabricantes de hardware como causantes de este revuelo cuando Qualcomm ha lanzado en algo más de seis meses el Snapdragon S4 Pro, el Snapdragon 600 y ahora mismo está en pleno proceso de sacar al mercado el Snapdragon 800. Por supuesto y como es lógico, cada uno es mejor que el anterior, pero a nivel de calle (que es donde más se va a ver el impacto de estos procesadores) se puede tener la percepción de que los modelos anteriores quedan obsoletos. Esto está muy lejos de ser cierto, pero no es este el tema principal a tratar.
El quid de la cuestión, no obstante, es la capacidad de adaptación que van a tener los fabricantes de dispositivos a la velocidad endiablada de los fabricantes de hardware. Y es que aunque, insisto, Snapdragon 800 no saldrá hasta finales de año, ya hay al menos siete terminales que podrían ser los que montaran este chipset. Además, estos serían los encargados de reemplazar a la actual gama alta de Android:
Quien más y quien menos, todos los fabricantes suelen apostar fuerte por lo más innovador. El primero en montar Snapdragon 800 podría llevarse una buena porción del mercado de gama alta, donde la competencia entre marcas es más feroz.
Tal y como están las cosas, las preguntas que nos planteamos y que os hacemos a vosotros son estas: ¿Es demasiado poco tiempo para que los fabricantes de dispositivos tengan tiempo de adecuarse a este nuevo chipset? ¿Qué terminal será el primero en incorporar este procesador?
En mi opinión, ya no sólo las marcas que están pugnando por copar toda la cuota de mercado que les sea posible tienen la culpa, sino que además los fabricantes de hardware están acelerando mucho el proceso de desarrollo de dispositivos entre generaciones. Tanto es así, que el fabricante con más peso en el mundo de los chipsets móviles ya tendría su procesador de gama más alta listo para el asalto de los topes de gama de las marcas a finales de año.
No creo que sea exagerado tratar a los fabricantes de hardware como causantes de este revuelo cuando Qualcomm ha lanzado en algo más de seis meses el Snapdragon S4 Pro, el Snapdragon 600 y ahora mismo está en pleno proceso de sacar al mercado el Snapdragon 800. Por supuesto y como es lógico, cada uno es mejor que el anterior, pero a nivel de calle (que es donde más se va a ver el impacto de estos procesadores) se puede tener la percepción de que los modelos anteriores quedan obsoletos. Esto está muy lejos de ser cierto, pero no es este el tema principal a tratar.
El quid de la cuestión, no obstante, es la capacidad de adaptación que van a tener los fabricantes de dispositivos a la velocidad endiablada de los fabricantes de hardware. Y es que aunque, insisto, Snapdragon 800 no saldrá hasta finales de año, ya hay al menos siete terminales que podrían ser los que montaran este chipset. Además, estos serían los encargados de reemplazar a la actual gama alta de Android:
- Samsung Galaxy S4 Advanced
- Samsung Galaxy Note 3
- Sony Xperia Z Ultra
- Sony Xperia i1 Honami
- LG Optimus G2
- HTC One Max
- Oppo Find 7
Quien más y quien menos, todos los fabricantes suelen apostar fuerte por lo más innovador. El primero en montar Snapdragon 800 podría llevarse una buena porción del mercado de gama alta, donde la competencia entre marcas es más feroz.
Tal y como están las cosas, las preguntas que nos planteamos y que os hacemos a vosotros son estas: ¿Es demasiado poco tiempo para que los fabricantes de dispositivos tengan tiempo de adecuarse a este nuevo chipset? ¿Qué terminal será el primero en incorporar este procesador?